Tras mi propio rastro- Hechizos

viernes, 10 de diciembre de 2010

Magazines, wish lists and stupid girls

Es la primera vez que pongo un título en inglés, según recuerdo y no he comprobado. Recuerdo "Stupid girl" porque hace una semana un amigo me recordó al poner "I think i'm paranoid" cuánto me gusta Garbage y desde entonces pongo una que otra canción suya de vez en cuando y la canto (repetidas veces), y, claro, porque me siento distanciada de muchas mujeres -yo soy del tipo sin amigas- y en mi suprema soledad crítica he llegado a la conclusión de que son, todas, unas estúpidas. Las razones no las expondré por riesgo de sonar egocéntrica y engreída.
Mis últimas semanas las he pasado viendo ropa en línea, agregándola a mi wishlist y esperando a que se agoten las piezas para volver a empezar. Ni siquiera voy a comprar, como seguramente se dedujo, sólo me estoy entrenando para mis verdaderas compras navideñas.
No tengo ganas de despertar; no hay nada a qué despertar. Espero tomar mi vuelo el miércoles y comer comer comer, ver a mi familia, extrañar a mi novio y mi mascota, dormir y despertar en una casa que huele a pino y envolver regalos. Quiero regresar a la puerta de una nueva vida, quiero que la gente deje de conducir su automóvil como imbécil, quiero aprender a escribir, quiero unos bonitos zapatos cómodos para ir a la escuela y ser la mejor alumna, quiero que Reiko deje, para siempre, de acostarse sobre la ropa que dejo en el suelo, quiero que el espacio de mi departamento se duplique... Quiero muchas cosas y sé que parcialmente las voy a conseguir, y aun entonces, no voy a querer levantarme. Por lo pronto me dedico a hacer mi maleta.

miércoles, 1 de diciembre de 2010

El amor por etapas

Primera: Despiertas (rozando el sol el cenit) y te diriges al cuarto de baño; al cruzar el umbral una ráfaga de ternura te embarga cuando tus ojos revelan el asiento del escusado arriba.

Segunda: Ya abajo el asiento y en uso, piensas en cómo hubiera sido si en lugar de tener "la urgencia" en la mañana-tarde hubiese llegado en la madrugada y tu nivel de urgencia-somnolencia no te permitiesen ver el asiento arriba: habrías caído y quedado atrapada pataleando en la malévola taza de agua.

Tercera: Inmediatamente armas un discurso acerca de la importancia de pensar en el otro: sus necesidades, sus deseos, caprichos, manías y especialmente las reglas de tu departamento. Tomas el teléfono.

Cuarta: Dejas el teléfono sin haberlo usado, agradeces no haber muerto ahogada y tener alguien que ponga peligro en tu vida.

martes, 30 de noviembre de 2010

Historia oficial de mi vida





No es que quiera ser ésta, pero tal vez lo quise alguna vez. La explicación de "cómo" o "quién" o "qué" soy es muy obvia, muy larga y muy tediosa. Basta decir que todo esto que ahora defiendo, admiro y etcétera, es producto de antiguos anhelos (que desde entonces veo con cierta o mucha nostalgia e incluso ansiedad a veces) : importación de roles de películas, biografías, novelas, poemas, canciones y horóscopos; de mucha ficción batida con lo que luego, un profesional, denominaría enfermedad.

sábado, 27 de noviembre de 2010

Luto


“Todos en la sala estaban en silencio” sería bueno decir para empezar: “todos estaban en silencio y con la cabeza baja, era como si la luz fluorescente que azotaba todas las coronas de flores; las galletas abandonadas en las mesitas; los sillones y los trajes, les dejase también exhaustos e indignados...” pero no fue así. En la sala se percibía cierta alegría, las personas se abrazaban, charlaban entusiastas y engullían bocadillos que tomaban azarosamente del plato.

Si lo que presencié se llama luto y las viudas mudas y vestidas de negro pertenecen a otro tiempo, como tantas cosas que damos por sentadas, esta época tiene su propio luto, que no corresponde ya con la definición del diccionario: el luto se quedó atorado en la etapa de evasión.

Todo el salón olía a pitahayo, esa flor que despide un olor a viejo, a rancio. Los menos indiferentes acompañaban dormidos, soñando, tal vez, con el que dejó su cadáver presente. El ataúd yacía olvidado por todos en el centro de la sala, ni una mirada, ni siquiera de reojo para asegurar que ahí siguiera; pero ahí seguía rodeado de flores que portaban cintas con despedidas: las flores y el cuerpo que irían al día siguiente a la tumba esperaban y callaban. El hombre-sombra miraba atónito a sus hermanos.

jueves, 25 de noviembre de 2010

Jodidez

Descubriendo el mundo desde el fregadero lleno de mi departamento. Aclamo que el mundo es siempre el mismo. ¿Estaré equivocada?

miércoles, 24 de noviembre de 2010

Fracasos cotidianos


Anoche me fui a dormir diciéndome que voy a dedicar cierto tiempo "largo" diario a escribir. En todo el día me he distraído con distintos detractores del intelecto: jugando It girl (sí, juego It girl; soy adicta), haciendo listas de productos que quiero comprar, también me pasé el día viendo ropa y editoriales de moda, pensando en que quiero ponerme a leer pero no tengo lugar adecuado para hacerlo y es una pena, incluso reacomodé algunos muebles de mi piso. Ahora caigo en cuenta de que podría pasar mi vida mordiéndome la lengua y regañando a Reiko. Quería sentarme e inventar mundos, situaciones siquiera, pero decidí al fin que escribiría al menos ésto y cumpliría un poco mi promesa.

jueves, 18 de noviembre de 2010

Historia parcial de mi vida

Me digo repetidas veces en el mes que los zapatos que quiero desde que vi en alguna página de internet (que son hermosos, me encantan; los necesito, me harían feliz) están en descuento y aun así no puedo comprarlos. Esta noche entonces, es de luto, otra vez.